sábado, 9 de mayo de 2009

Hace un par de días estuve averiguando chismes de las estrellas de Hollywood, y me enteré de que Angelina se separa de Brad porque lo encontró haciéndole un inofensivo masaje a la niñera. Sí, el masaje era inofensivo, lo que era ofensivo era que Brad estaba sin ropa. Para completar la metida de pata, este hombre se estuvo viendo con Jennifer, su ex. Brad y Angelina habían adoptado tres niños y tuvieron otros tres. Total, seis hijos por los que Angelina le daría a Brad 9 millos de dólares para tener la custodia.
De lo anterior concluyo varias cosas:
1. Si a Angelina, que es la viaja mas buena de Hollywood le ponen los cachos, las demás no podemos esperar nada.
2. Si un man tan bueno como Brad, me pusiera atención, no me importaría que me pusiera cachos y no lo dejaría por eso.
3. Si yo hubiera sido la niñera, también habría arriesgado mi trabajo por un masaje.
4. Si yo fuera Angelina… lo perdonaría, lo perdonaría, lo perdonaría!!!
5. Si yo fuera Jennifer, seguiría siendo tan centrada como ella para poder seguir saliendo con mis ex (sobre todo con los que estén así de churros)
6. El plan “alquiler de niños” suena bastante interesante. Un día decides que tener un niño es lindo, lo llevas a vivir a tu casa, lo dejas todo el día con la niñera, y si de repente te da un ataque maternal, tienes con quien desahogarlo. Genial! Adoptaré esa idea de adoptar niños y dejarlos con una niñera, eso sí, que no esté buena.
A veces me entran esas ganas de escribir así no sepa de qué. A mí me habría gustado! Claramente me habría gustado ser escritora, cantante, bailarina actriz o fotógrafa, pero cuando no se tiene el talento, no se tiene la oportunidad o no se tienen las agallas para mandarse de cabeza y ser capaz de enfrentarse a un posible fracaso, la vaina simplemente no funciona.
Mi problema es que no quiero problemas. Eso reduce considerablemente mis posibilidades de éxito. Quisiera que todo fuera fácil y no tener que esforzarme demasiado para ser exitosa. Obviamente el primer punto me anula el segundo. Claro a mí. No es una regla general, pero aplica para algunos tercermundistas como yo, que nacimos en el país del sagrado corazón donde todo se lucha y todo se sufre, y como yo no quiero ni luchar ni sufrir, sino que todo me caiga como del cielo, el encuentro con lo que sería mi vida perfecta resulta improbable. Ahora he aquí la gran contradicción; Yo quisiera ser mas inteligente, tener mas dinero, ser mas bonita y estar perdidamente enamorada de algún chico super guapo que este perdidamente enamorado de mí, pero no quiero esforzarme para tener todo eso. Si no me esfuerzo no tendré todo lo que quiero para que mi vida sea perfecta, pero si me esfuerzo, mi vida no sería perfecta porque estaría esforzándome. ¿Y ahora?