martes, 10 de mayo de 2011

Mi cumpleaños!

Pronto será mi cumpleaños. Yo no lo sabía hasta esta mañana que mi hermana me lo dijo. Detrás de la puerta de nuestra habitación hay un calendario muy grande en el que ella marca las fechas importantes. Sobre él me señaló un número, me dijo que falta poco y que cuando llegue ese día, haremos un circulito sobre el número y así sabremos que ha llegado la fecha. Supongo que voy a cumplir tres o cuatro años porque es la primera vez que tengo un recuerdo de este tipo. Además porque aún no voy al colegio, así que sé que soy muy chica. Ahora que lo pienso con más calma estoy casi segura que cumpliré tres y no cuatro años, porque mi hermano menor nacerá cuando yo tenga tres años y medio, así que si fuera a cumplir cuatro, mi hermano ya existiría y yo no lo veo por acá. Mis dos hermanas mayores se han ido al colegio. No me acuerdo donde está mamá. En todo caso estoy sola con papá en casa. No tengo mucho que hacer y pienso en mi cumpleaños. Creo que será divertido. Ya quiero cumplir años. Creo que hoy es un buen día para cumplir años, finalmente no tengo nada mejor que hacer un día como hoy que cumplir años, así que voy a la habitación, busco un marcador y dibujo un circulito sobre el número que mi hermana me mostró. Ella me dijo que cuando hiciéramos el circulito, sería mi cumpleaños y yo ya lo hice, así que supongo que es hoy mismo. He ido a decirle a papá que hoy es mi cumpleaños y me ha preguntado si estoy segura. Claro que estoy segura que es hoy, si yo misma hice el circulito. En este momento no recuerdo si tuve que mostrárselo, o si se convenció simplemente cuando le dije sí estaba segura. En todo caso, ahora él está haciendo algunas llamadas telefónicas invitando a sus amigos a mi celebración. Mientras tanto yo me estoy alistando para salir con él a comprar las cosas que necesitamos. Ahora mamá está en casa. No sé en qué momento ni de dónde apareció, pero se quedará acá ordenando todo mientras papá y yo regresamos. La torta que hemos comprado me gusta. Creo que es de zanahoria. Hemos vuelto a casa y todo está listo. Los amigos de papá empiezan a llegar y yo no conozco a ninguno, o por lo menos no me acuerdo de conocerlos. Igual no me importan mucho. Solo me acuerdo de una señora que me regala una sudadera con un ratón dibujado en el saco y me gusta mucho. También recuerdo cuando mis hermanas entran a casa. Se ven sorprendidas. No saben porque hay tanta gente ni que están haciendo acá. Creo que mamá les ofrece un poco de torta. No me acuerdo de nada más.

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